Autonomía de centro

Autonomía de centro
0 comments, 20/02/2014, by , in Educación

Hay que felicitar a la comunidad autónoma de Aragón cuya consejera de educación, apoyándose en la LOMCE (Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa) parece que se va a atrever a ampliar la autonomía de los centros (y, por tanto, la libertad y calidad de la enseñanza).

La autonomía de centro, como la formación del profesorado, son dos medidas que el informe PISA considera fundamentales para conseguir el éxito escolar.

Los colegios podrían de esta forma añadir varios días lectivos o configurar su horario diario de impartición de clases atendiendo a la demanda y necesidades de las familias; es decir, podrían personalizar mucho más la enseñanza teniendo en cuenta diversos factores, como las necesidades de los alumnos, el perfil socio económico de las familias, la climatología y fiestas de cada localidad, etc.

Hay muchos temas que podrían ser objeto de esta medida: aumentar los días lectivos escolares; redistribuir las vacaciones durante el curso; establecer el mejor tipo de jornada (continua, partida, mixta) y su horario de aplicación, etc. Y lo deseable sería que alcanzara a otros como la especialización curricular y la autonomía que permitiera a los directores y profesores buscar la mejor forma de mejorar su docencia.

Estas medidas serían aprobadas previamente por el Consejo Escolar del Centro y quedarían condicionadas a que no suponga coste alguno ni para las familias ni para la Administración –condición lógica en estos tiempos de crisis y falta de recursos- lo que supone un límite importante a su posible implantación, porque se antoja difícil que los docentes acepten, por ejemplo, dar más días de clase por igual remuneración. Asimismo, la implantación de la medida debe realizarse con, al menos, un mes de antelación al inicio del curso y ser aprobada por la dirección provincial.

Pese a sus limitaciones, la medida es una bocanada de aire fresco en el hermético sistema educativo español, tan poco proclive a favorecer la autonomía de centro, en la medida que ello supone alentar la libertad, la diversidad y la sana competencia entre centros.

Lamentablemente, y como ya estamos acostumbrados, ya se han oído voces en contra de cualquier medida que rompa la uniformidad y permita que cualquier centro educativo se distinga de los demás, aunque sea implantando medidas de mayor esfuerzo, porque eso supone dejar en evidencia a los demás. Se trata de lo de siempre: igualar, no por razones de justicia, sino para que nadie pueda destacar de los demás dejándolos en evidencia. Por ello, sin valor y voluntad política será muy difícil que esta medida salga adelante.

Luis Carbonel, presidente de CONCAPA

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